Historia del Mercado del Ninot

Historia del Mercado del Ninot

Por Emilio Perelló Mestres

El origen del Mercado del Ninot se remonta a un mercado ambulante que durante finales del siglo XIX se extendía por la calle Valencia, subiendo Villarroel hasta la calle Mallorca, una zona que en aquel tiempo pertenecía al municipio de Les Corts. Este mercado cada vez cogía más espacio y fuerza por su proximidad con el puente del Mico, vía de conexión de Les Corts con Barcelona que atravesaba las vías del tren donde hoy está el cruce de las calles Aragón y Casanova. Este hecho produjo un rifirrafe entre los ayuntamientos de Barcelona y Les Corts, por las muchas mercancías que los ciudadanos de Barcelona pasaban los burots de matute, sin pagar la tasa municipal.

El Ayuntamiento de Barcelona interpuso varios pleitos por la insalubridad y el entorpecimiento de la circulación que ocasionaba el mercado ambulante, hasta que el Ayuntamiento de Les Corts se decidió adecuar el solar donde hoy encontramos el actual mercado. Resulta curiosa una de las denuncias que alegaba la imposibilidad de que el municipio de Les Corts consumiera los 3.000 cerdos que se mataban y vendían en el mercado.

El nuevo mercado abrió al público en 1894, y primero se llamó Mercado del Porvenir, a pesar de que popularmente siempre se conoció con el nombre de Mercado del Ninot. En aquel tiempo, las paradas eran al aire libre, sin cubierta fija. En tiempos de la República, se cambió el nombre oficial por el más adecuado de Mercado del Ninot, nombre que fue rechazado por la dictadura franquista, y se volvió a llamar Mercado del Porvenir, hasta que con la llegada de la democracia, pedimos, y conseguimos, recuperar nuestro nombre.

El nombre de Mercado del Ninot proviene de una taberna que en aquel entonces había en la calle Valencia entre Villarroel y Urgell, muy conocida ya que el vino era bueno y resultaba barato si lo pasabas de matute. La heredera de la taberna se prometió con un muchacho de la Barceloneta, y en una visita a su casa presenció el desguace de un barco. La chica se encandiló con el mascarón de proa que representaba un grumete que llevaba en la mano el título conseguido en la escuela náutica. Los compañeros serraron la figura y la llevaron a casa la heredera y su padre lo colocó en la fachada de la taberna, que en incrementó la fama ya que la gente decía “voy a comprar vino al Ninot” y por extensión se referían al mercado ambulante que había delante de la taberna como el mercado del Ninot.

La taberna del lado tuvo envidia del éxito del Ninot y colocó un campesino con una boina en una hornacina sobre la puerta. La conocí muy joven, después desapareció. La taberna se llamaba Casa Antonio, hoy es un restaurante.

En 1933 se inauguró el nuevo mercado cubierto tal como hoy lo conocemos, estructura que será conservada y rehabilitada íntegramente en la nueva remodelación que tendrá lugar durante los próximos años.

Más información: Bacallaners en Barcelona desde 1898

El famoso puente del Mico entre los años 1930 y 1932. Era conocido con este nombre porque ataban un pequeño mono del dueño de un bar cercano para evitar que se comiera la comida de los clientes. Autor: Josep Dominguez (Arxiu Fotogràfic de Barcelona)

El mercado al aire libre antes de ser cubierto en 1933.