Las almejas en conserva, un alimento nutritivo y delicioso

Las almejas en conserva, un alimento nutritivo y delicioso

Dicen que los meses con “r” son los mejores para consumir determinados mariscos con concha, como las almejas. Ciertamente, son los mejores meses para su captura, y por tanto, para comenzar el camino hacia las mejores conservas de almejas.

Las almejas en conserva es un alimento muy rico en hierro, ya que por cada 100 g. contiene 25,60 mg. de hierro. También destacan sus nutrientes, ya que es rica en proteínas, calcio, potasio, yodo, zinc, magnesio, y nos aportan vitaminas A, B1, B2, B3, B5, B9, y fósforo. Y todo ello, con muy pocas calorías, ya que no llega a 80 Kcal cada 100 g. Pero, ¿qué significa todo esto? Pues, principalmente, que las almejas nos pueden ayudar a evitar la anemia por falta de hierro y que son muy buenas para las personas que practican deporte de alta intensidad, para niños y personas mayores.

Pero además de los beneficios que tienen para la salud, las almejas son un alimento exquisito. Hay un gran pero, en esta afirmación, y es que, no todas las almejas que encontramos en el mercado son iguales.

La diferencia entre conservas elaboradas con moluscos gallegos y aquellas que proceden de otras partes del mundo es abismal. ¿Y por qué tanta diferencia? Pues la respuesta es muy sencilla: por la calidad tan extraordinaria de las almejas galegas. Las aguas de las Rías Bajas, zona de donde provienen la gran mayoría de almejas gallegas del mercado, son limpias y ofrecen gran riqueza de fitoplancton, por lo que, los moluscos que de ellas se alimentan son más sabrosos que los otros de otros mares. También existen diferencias entre especies, ya que las diferencias organolépticas que existen entre una almeja fina y una “babosa” son abismales. Pero quizás la mayor diferencia está en el proceso de recolección y envasado. En Galicia las almejas son recogidas una a una, escogiendo siempre las de mejor tamaño y durante las mejores épocas, respetando las temporadas de reproducción. Después las depuran, para sacar la arena, seguidamente se pasa al proceso de vapor y enlatado, un trabajo artesanal que mantiene la gran calidad de estos tesoros de mar.